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Un nombramiento de caballero en el campo de batalla

Raquel González Rodelgo, alumna del Taller de Empleo 2016-2017, ha elegido este acta notarial en la que se da cuenta de un nombramiento de caballero hecho durante la guerra castellano-aragonesa de 1429. El documento se halló entre los papeles de la caja 149 del archivo de los condes de Villagonzalo. Accede aquí para escuchar el documento:

Lectura dramatizada.Audio

Transcripción del documento

"1En el Real sobre la villa de Ariza del Reyno de Aragón. Estando y nuestro señor el Rey de Castilla e la su / 2hueste, doze días de agosto año del nasçimiento de nuestro señor Jesuchristo de mil e quatrocientos et veynte e nueve años, / 3en presencia de mí, Alonso González de Sevilla, escribano del dicho señor Rey et su notario público en la su corte et en /4 todos los sus Regnos et de los testigos de yuso escriptos, andando el dicho señor Rey Reglando sus bata-/5llas et ordenado de conbatir la dicha villa, paresció ende presente Gonzalo López, fijo de Crespo / 6de Comlenar, vezino de la villa de Ocaña. E dixo que por quanto él quería el dicho día ser en el combate de la/ 7dicha villa et servir al dicho señor Rey segund devía de faser leal vasallo, en tal caso et quería morir o bevir / 8en su servicio por ende dijo que pedía et pidió al dicho señor Rey que estando presente que a su señoría plu-/9guiese de los armar cavallero, porque alquel dicho día quería bevir o morir cavallero en el dicho conbate. / 10E luego el dicho señor Rey, veyendo el dicho Gonzalo López estar segund que estaba armado de / 11todo arnés ençima de un cavallo et una lanza en la mano dióle con un bastón que tenía en la / 12mano encima del onbro, diciendo estas palabras: "Dios te faga buen caballero et yo te / 13armo por buen cavallero". Et luego el dicho Gonzalo López besó las manos al dicho señor / 14Rey faciéndole reverencia t rendiéndolo mercedes por la merced que le fasía. Et de todo / 15esto en como pasó el dicho Gonzalo López pedió a mí, el dicho escribano que xe lo diese ansí por testimonio / 16signado, e yo dile ende éste que fue fecho el día et mes et año susodicho. Testigos que fueron / 17presentes don Gutierre, obispo de Palencia, et Pedro Manrique, adelantado de león et el adelantado / 18Alfonso Tenorio et Ferrand López de Saldaña, camarero del dicho señor Rey et su chanciller, et Juan / 19Chacón, alguacil mayor del señor condestable de Castilla. Et yo, el dicho Alonso Gonzalez, escribano del dicho / 20señor Rey et su notario público en la su corte et en todos los sus Regnos, fui presente a todo lo / 21sobre dicho con los dichos testigos et por ende testigo. E en testimonio de verdad fiz aquí / 22este myo sig(signum)no".

Un poco de historia ....

Corre el mes de agosto del año de 1429, unos meses antes se habían iniciado las primeras hostilidades que desembocaron en la guerra castellano-aragonesa que enfrentó a Juan II de Castilla contra Alfonso el Magnánimo, rey de Aragón y el hermano de éste, el infante Juan de Navarra. El documento que presentamos se encuadra dentro de este conflicto, previo al ataque que las fuerzas castellanas dirigirían contra Ariza (Zaragoza), localidad fronteriza del reino de Aragón. El testimonio que realiza el escribano (hoy diríamos notario) de la Corte, Alonso González de Sevilla, da fe de cómo en este contexto bélico se presentó Gonzalo López, hijo de Crespo de Colmenar, vecino de Ocaña (Toledo) suplicando al Rey le armase caballero antes de entrar en combate. El Rey, observando que el vasallo va armado de arnés y lanza y que cuenta con un caballo, le arma caballero siguiendo la fórmula del toque en el hombro y pronunciando la breve fórmula “Dios te faga buen caballero et yo te armo por buen caballero”, a lo que Gonzalo López responde besando las manos de su rey, haciéndo reverencia y agradeciéndole la merced que le acaba de conceder. Para que todo ello tenga efecto, el recién armado caballero solicita al mencionado escribano, Alonso González de Sevilla, que levante acta del hecho que acaba de acontecer, del que dieron fe varios testigos entre los cuales se hallaron el obispo de Palencia y el adelantado de León entre otros.

Cerrando el cuerpo del texto puede apreciarse el característico signo notarial con el que los escribanos corroboraban los documentos de los que daban fe así como la línea de doble trazo cuya finalidad era evitar cualquier ampliación fraudulenta del escrito.

  • Lectura dramatizada y transcripción. Raquel González Rodelgo (Taller de Empleo 2016-2017)

  • Comentario. Alejandro Sierra López. Archivo Histórico de la Nobleza.

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