El jardín, una sala al aire libre

El jardín del Museo Sorolla está considerado un espacio museístico más con la particularidad de encontrarse al aire libre. Este espacio recuerda el gusto por lo hispano-musulmán que proliferó en la España de Alfonso XIII.

Fuente y rosal de la Casa Sorolla

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El jardín de la casa está reproducido en muchos lienzos del pintor, considerándose una de las temáticas principales de la pintura del artista. Sorolla aborda estos cuadros con el mismo lenguaje empleado en los lienzos que dedicó a los jardines andaluces pintados a partir de 1908. El visitante tiene la oportunidad de comprobar y hacerse una idea de la belleza que escondía el jardín cuando vivía allí la familia Sorolla. Fuente y rosal de la Casa Sorolla, Jardín de la Casa Sorolla, Clotilde en el jardín, Retrato de la señora de Pérez de Ayala son algunos títulos representativos de esta temática pintados entre 1918 y 1920. Hoy en día, este espacio supone un atractivo indiscutible, aunque no brille de la misma manera como en tiempos de Sorolla debido a que las condiciones lumínicas actuales que tiene el jardín (está rodeado de otros edificios de gran altura) no permiten plantaciones ni floraciones similares a las originales. El jardín ha sido objeto de restauración entre los años 1987 y 1990.

Sorolla se interesa por los motivos de paisaje a partir de 1900. Sus cuadros rescatan la luz de Asturias, el País Vasco, la Comunidad Valenciana y Andalucía, tierra que le seduce con intensidad. El artista dispone de un terreno suficiente, y se vuelca en el diseño del jardín de su vivienda-taller. En él se pone de manifiesto la admiración por Andalucía: su arte, sus costumbres, su luz... Este gusto lo plasma en la estructura del mismo, incorporando elementos de tradición hispanomusulmana. Asimismo, sus dibujos, conservados en el Museo, son testigos de su entusiasmo por los jardines andaluces y constituyen esbozos para el diseño de su particular jardín.

La alberca, Alcázar de Sevilla

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El jardín se distribuye en tres espacios, diferenciados por escalones y columnas. El primero evoca El jardín de Troya de los Reales Alcázares sevillanos. Está concebido más como un patio andaluz que como un jardín. Sorolla recoge este rincón en varios lienzos pintados entre los años 1908 y 1910. El pórtico de la fachada es parte fundamental en la composición, que acentúa el carácter sevillano con la presencia de un banco de manufactura moderna de Triana con el Plus Ultra como tema decorativo predominante. Sorolla, siguiendo el modelo italiano, principalmente el renacentista, enriquece este jardín con esculturas, capiteles, escudos y un bajorrelieve en el pórtico, de terracota policromada y vidriada.

Fotografía del Jardín

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Resulta comprensible esta influencia, puesto que en 1910 Sorolla se instala en Andalucía, donde pinta obras como Jardín del Alcázar de Sevilla o La alberca, Alcázar de Sevilla y Rincón del Grutesco del Alcázar de Sevilla.

Después de Sevilla visita Granada, donde realiza nuevos lienzos ambientados principalmente en la Alhambra como Fuente de Carlos V en Granada, El viejo nogal de la Alhambra, Patio de la Alhambra, Granada o Higueras del Generalife. La temática de estos cuadros nos guía hasta el segundo jardín de su vivienda, que está inspirado en el Jardín de la Ría del Generalife. La influencia sevillana del primero se contrapone con el estilo granadino del segundo. El escaso espacio disponible le obliga a reducir la extensión del riad, canalillo que comunica la pileta delantera, de mármol antiguo y adornada con tres amorcillos en bronce que se han querido adscribir a la mano de Mariano Benlliure. El rincón se completa con una pequeña alberca, recubierta por cerámica verde de Triana. El carácter granadino se acentúa con los arrayanes traídos de la Alhambra y el pilar comprado por el pintor en esa ciudad. Pero no sólo se observa la huella andaluza, puesto que a Sorolla también le fascina Italia, demostrándolo en su jardín. Por ejemplo, enmarca con dos columnas el banco trianero que corta la perspectiva del fondo. Otra influencia del jardín renacentista italiano radica en la columnata de la parte izquierda, adornada con tres reproducciones de bronces pompeyanos, que posiblemente Sorolla se trajera de Italia.

Fotografía del Jardín

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El tercer jardín responde a un estilo más ecléctico. Sorolla introduce dos elementos dispares enfrentados: una pérgola de origen italiano y una alberca sevillana con unas figuras alegóricas -La fuente de las confidencias- de Francisco Marco Díaz Pintado. El saliente de la rotonda y la escalera de azulejería crean una planta irregular que impidió a Sorolla diseñar un jardín de tradición árabe. Fue plantado en 1911 y rehecho hacia 1917, una vez concluido el segundo.

Fotografía del Jardín

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El patio andaluz es un pequeño recinto organizado en torno a una fuente central de azulejería de Triana. En sus galerías colocó Sorolla parte de su colección de cerámica sobre estantes de madera, luego transformados en los actuales de mampostería. El zócalo cerámico es de la fábrica talaverana de Ruiz de Luna (1910-1911) y los azulejos de los santos cocineros y de la escena de caza son de Manises (s. XVIII). En 1991 se acristalaron dos de sus galerías.

Fotografía del patio andaluz

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