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Arquitectura de los Museos Estatales

Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira

Autor: Juan Navarro Baldeweg

Cronología: S.XX

El edificio que alberga la nueva sede del Museo de Altamira, proyecto del arquitecto cántabro Juan Navarro Baldeweg, fue inaugurado en 2001 para albergar los distintos espacios expositivos que acompañan a la Cueva de Altamira, uno de los principales hitos del arte rupestre mundial.

Los graves problemas de conservación en los últimos años, hicieron plantearse la necesidad de restringir el acceso a la cueva y como consecuencia, la creación de un nuevo espacio, próximo al recinto, en el que se realizara una réplica de la original, así como un centro de investigación para su estudio.

Concebido como museo moderno y funcional, su estructura minimalista está plenamente integrada en un entorno paisajístico de abundante vegetación que lo separa de la cueva original. La finca en que se ubica el museo ocupa una extensión de 150.000 metros cuadrados dentro de la cual el edificio principal se articula en función de dos grandes ámbitos: la neocueva, recreación del vestíbulo y sala de los polícromos de la Cueva de Altamira, y las salas de exposición permanentes, dedicadas a documentar el entorno de Altamira en el Paleolítico a través de la contemplación de los objetos más representativos de este periodo encontrados en la Península Ibérica, Ambos se acompañan del resto de espacios públicos e internos necesarios para el funcionamiento de un museo moderno.

Desde el punto de vista arquitectónico la estructura primaria de estas formas desplegadas en forma paralela están constituidas por unas grandes vigas a las que se adhiere una estructura secundaria de láminas que se abren y levantan para permitir la entrada de la luz en la zona expositiva. Por otra parte, la gran cubierta necesaria para albergar la réplica se resuelve siguiendo la pendiente natural del suelo, que queda oculta por la vegetación, al tiempo que se integran en ella una serie de lucernarios corridos que facilitan la iluminación.

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