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Partida de Sancho a la Isla Barataria

Partida de Sancho a la Isla de Barataria Pulse para ampliar

Anónimo, Escuela Francesa.

1728-1742.

Papel.Salto de línea Calcografía (aguafuerte y buril).Salto de línea 300 mm x 290 mm.

Margen inferior: “Car. Coypel pinx.”; “Départ de Sancho pour L´Isle de Barataria, Tom. 4, Ch. 44”.

Ubicación: Almacenes.

Inv. Nº. 07068.

A partir de una ficha de María de los Ángeles Granados Ortega.

Estampa anónima, por pintura de Charles-Antoine Coypel, copia en formato casi idéntico la estampa que con este título grabó Louis Surugue (c. 1686-1762) hacia 1723-1724 según Lefrançois.

La imagen corresponde al cartón pintado por Charles Coypel para la serie de tapices sobre la Historia del Quijote destinados a la manufactura de los Gobelinos. El pintor seleccionó los episodios de la novela, que había de ilustrar en veintiocho cartones, y ejecutó veinticuatro entre 1715 y 1721, tres en la década siguiente y el último en 1751. El cartón con la Partida de Sancho hacia la ínsula Barataria fue pintado en 1717 y el tapiz tejido entre ese año y 1719.

El futuro primer pintor del rey y ya entonces miembro de la Academia Real acometió en 1721 la empresa de hacer grabar sus cartones sobre el Quijote a los mejores burilistas parisinos del momento. Hacia 1725 ya estaban impresas y publicadas bajo su dirección veintidós estampas y en la década de 1730 se grabaron las tres restantes, sumando la serie completa veinticinco estampas sobre los veintisiete cartones realizados hasta 1734. Sin embargo, dos de ellos nunca fueron grabados. En las estampas figura Coypel como pintor y las firmas de los diversos grabadores. Fueron impresas y vendidas por Louis Surugue, grabador de ocho de las estampas.

Las estampas de Coypel se difundieron rápidamente en toda Europa y ya en 1725 se copiaron en el taller londinense de Gerard Vandergucht, siendo reproducidas en diferentes formatos para ilustrar ediciones del Quijote hasta finales del siglo XVIII. En el contexto de las ilustraciones dieciochescas de la novela cervantina, se caracterizan por su particular puesta en escena, muy acorde con la visión rococó de la fiesta galante, con personajes cortesanos admirados ante la vis cómica de las situaciones creadas por Don Quijote y Sancho.

El grabado del Museo Cerralbo carece de referencias al impresor y se encuadra en una lámina recortada en el interior de la huella de la plancha. Al ser copia de otro grabado, la imagen queda invertida respecto al original y su orientación coincide con la del cartón de Coypel. La caligrafía de la leyenda que identifica el tema difiere de la que presenta el grabado de Surugue. Estas características lo excluyen de las reediciones de las estampas originales, si bien es una copia de notable calidad.. La serie y por consiguiente esta estampa guardan una gran fidelidad a la serie original y podrían haberse ejecutado en una fecha próxima a la edición de Coypel. En junio de 1728 el Mercure de France ya prevenía a sus lectores contra las copias.

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