Terror y fantasía

Con la película L'arrivée d'un train à La Ciotat, en la que con tan sólo la proyección de la llegada de un tren provocaría auténticos gritos y estampidas de las salas de cine, los hermanos Lumière abrían el camino al posterior cine de terror. Os ofrecemos una pequeña selección de emblemáticas películas, algunas de ellas enmarcadas en las llamadas monster movies. ¡Para morirse de miedo!

Drácula por Tod Browning. 1931

Drácula por Tod Browning.(1931)

Difícil inclinarse por una versión de este clásico, entre los que podríamos destacar igualmente a Nosferatu el Vampiro de Murnau, o la igualmente magistral versión más moderna de Francis Ford Coppola. Nos decantamos por la primera adaptación “legal” de la novela de Bram Stoker, que forma parte de los inicios del cine americano y de la Universal por adaptar los mitos de terror más conocidos de la Literatura. Destacan la magnífica puesta en escena, clave para la película y la genial interpretación de Bela Lugosi, quien se convertirá con el tiempo en el más emblemático de todas las versiones que se hayan realizado sobre el clásico.

El hombre y el monstruo por Rouben Mamoulian 1931.

El hombre y el monstruo por Rouben Mamoulian. (1931)

Basado en la novela El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, fue el primer film proyectado en la historia del Festival de Venecia el 6 de agosto de 1932. En él, aparece reflejado el perturbador concepto del doble o dopplehänger, en este caso desde el punto de vista del doble maligno o del desdoblamiento de la personalidad. Los efectos de una droga serán los que desencadenen una desquiciante sobreactuación en un personaje que le valió el oscar a Fredric March, como mejor actor. Destaca el extraordinario tratamiento plástico y visual, y la valentía a la hora de la doble moral de la sociedad británica del siglo XIX y la represión sexual del momento.

El retrato de Dorian Gray Albert Lewin. 1945

El retrato de Dorian Gray Albert Lewin. (1945)

Basada en la novela de Oscar Wilde y rodada en un estilo delirante y profundo que la hizo merecedora de un Oscar a la Mejor Fotografía, esta escalofriante historia se adentra en la historia de un alma corrompida por el pecado y la vida disoluta, cuando un hombre vende su alma al diablo por la eterna juventud. El universo del gótico queda patente en los abigarrados interiores, objetos exóticos, atrezzos orientales, ambientes lúgubres y sombríos con sombras proyectadas. Llevar al cine esta novela no estaba exenta de desafío, aunque el director evitó cualquier referencia homoerótica debido a la censura

El hombre elefante por David Lynch. 1980

El hombre elefante por David Lynch. (1980)

“¡No! ¡No soy un elefante! ¡No soy un animal! ¡Soy un ser humano! ¡Soy una persona!” Con estas terribles palabras se defendía John Merrick quien diera vida a Joseph Merrick, el conocido como hombre elefante y cuya penosa vida se extendió desde 1862 hasta 1890. Contada de forma y cruda y veraz, David Lunch hace un auténtico ejercicio de humanidad con una conmovedora película en la que el protagonista lejos de responder a la malicia del mundo que le rodea responde de manera tan noble que recupera su dignidad como ser humano.

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