Ud está aquí:
  1. Museo Cerralbo
  2. Bilduma
  3. Galeria de imágenes
  4. Mobiliario
  5. Escritorio de Tambor

Volver

Escritorio de Tambor

Escritorio de Tambor Pulse para ampliar

Francia, último cuarto siglo XVIII.Salto de línea Roble, pino, caoba/ bronce, latón/ cuero/ mármol.Salto de línea Ensamblaje, chapeado, barnizado/ fundido, cincelado, dorado al fuego/ tintado, hierros dorados.Salto de línea 128 x 156,5 x 81 cm.Salto de línea Inv. 3553.Salto de línea Ubicación: Despacho

Catalogación: Sofía Rodríguez Bernis y Julio Acosta Martín.

La estructura es de roble, como era tradicional en la Francia dieciochesca. Toda la superficie visible está chapeada en caoba, madera que se adopta masivamente en Francia para plaquear los muebles de lujo en el último cuarto del siglo XVIII.

El buró de tambor es una variante, que se desarrolla a mediados de siglo, de la mesa escritorio, a la que se añade un cierre en forma de cuarto de cilindro. El de este ejemplar está constituido por tabletas de superficie alabeada, ensambladas entre sí y ligadas, para mayor estabilidad de las uniones, con hilas de cañamo encolado dispuestas transversalmente en el interior. El tablero sobre el que se escribe puede extraerse hacia delante deslizándose sobre ranuras, careciendo, por tanto, de los ingeniosos mecanismos de apertura que tan atractivos hicieron a otros ejemplares contemporáneos. Cuando se realiza esta operación avanza, asimismo, un registro de falsos cajones, que se enrasa con otro cuerpo de cajones superior, éstos verdaderos. La gaveta del extremo derecho conserva la compartimentación para el recado de escribir. Como es habitual la superficie de trabajo está encorada con tafilete verde; también lo están las tabletas que se extraen del cuerpo del mueble por sus costados, presentando hierros dorados de orlas neoclásicas y liebres en los ángulos.

Todas las cerraduras, que se adornan de bocallaves con motivos de vides, se abren con una única llave en acero y bronce, de empuñadura ovalada, nudo abalaustrado, tija hueca de sección triangular y paletón de perfil simple, con guardas de trazado recto. Los tiradores de la tapa, de forma poligonal, responden a un modelo coetáneo muy común. Los del tablero, en forma de cabeza de león, no son los originales.

El mueble descansa sobre cuatro soportes en estípite, estriados y con baquetones de bronce, y una cintura de cajones de los que los dos de la derecha son, en realidad, uno con doble fondo.

Este modelo de escritorio masculino estuvo muy extendido en el neoclasicismo, produciéndose ejemplares de calidades diversas. Riesener y Levasseur realizaron algunos excepcionales, sobrios y bien equilibrados, en tanto que otros ebanistas, como Joseph Kochly, que se especializó en esta tipología, construyeron otros más modestos del que éste es un buen exponente.

Documentos hallados recientemente en el interior del mueble, datados en 1888, demuestran que, por entonces, ya estaría presente en la colección del Marqués. En fecha indeterminada se le añadiría un escudo de bronce en la trasera (Inv. 3554).

Subir