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San Mateo

San Mateo Pulse para ampliar San Mateo

El Greco (1541-1614)

Óleo sobre lienzo

San Mateo sostiene, como evangelista, el libro abierto y la pluma. La luz incide en la túnica azul y el manto carmín, convirtiendo las zonas más iluminadas en tonos casi blancos, siguiendo de esta manera las enseñanzas tanto de la escuela veneciana como del manierismo florentino.

Los estudios técnicos y el propio análisis de la obra permiten situarla, junto con las de San Andrés, San Judas Tadeo, San Felipe y San Simón, en un estado inicial de ejecución.

A lo largo del siglo XVI encontramos en Toledo interesantes representaciones pictóricas de los doce apóstoles. Estas creaciones se iniciaron con la predela del Retablo Mayor de la Iglesia de San Andrés, obra de Juan de Borgoña y Antonio de Comontes, en la que se representa a los apóstoles de medio cuerpo, en actitud de diálogo y situados sobre fondo dorado. En los años finales del Greco, el artista renovó el sentido de estas series hasta convertirlas en una producción novedosa que ya no estaba destinada a ocupar un lugar en los retablos. Concibió trece lienzos exentos con las imágenes de Cristo Salvador y los doce apóstoles, recortados sobre fondos neutros, dotados de monumental formal y de expresividad psicológica. Los apóstoles se cubren con túnica y manto y se acompañan de atributos identificativos de cada personaje. Además de esos atributos, el Greco concibió para cada apóstol unas combinaciones cromáticas para la vestimenta y una gestualidad propia que pasarían a convertirse en códigos de identificación de los personajes.

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