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Patio interior

Patio interior

El patio posterior de la vivienda conserva la distribución original del corral al haberse conservado el muro de separación que primitivamente la aislaba de las casas vecinas en donde se disponía el habitáculo que los vecinos utilizaban como cocina.

Sobre el muro, cuya fisonomía antigua se conserva, se han colocado y ordenado los cuatro relieves en hierro fundido con episodios del Quijote que en 1877 fueron modelados por el escultor Pablo Santos de Berasategui para decorar el pedestal del monumento que aquel mismo año se dedicó en la ciudad al autor que narró las aventuras del ingenioso hidalgo manchego.

En 1918 se desmontó uno de los muros que separaban originalmente los patios interiores de estas viviendas para colocar en su lugar una magnífica portada, procedente de la iglesia del monasterio jerónimo de Nuestra Señora de la Armedilla, cuyas ruinas se hallan próximas a Cogeces del Monte (Valladolid). Su diseño seguramente correspondió al arquitecto flamenco Hanequín, que hacia 1512 trabajaba en aquel monasterio, logrando con él un excelente ejemplo del primer estilo renacentista, muy emparentado con la portada del Colegio Mayor de Santa Cruz.

Un busto de Archer M. Huntington en bronce, firmado en 1958 por la escultora norteamericana y esposa del magnate e hispanista americano Anne Hyatt, que lo donó a este Museo, evoca la memoria de quien promovió con su apoyo la conservación de la vallisoletana Casa de Cervantes.

El patio se encuentra destinado a la celebración de actos culturales o a talleres infantiles que se organizan cuando la climatología lo permite y es un lugar de descanso ideal para el visitante, ya que el rumor del agua de la fuente facilita la sensación de reposo.

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