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Aposento

Aposento

“Pidió las llaves a la sobrina del aposento donde estaban los libros autores del daño, y ella se las dio de muy buena gana. Entraron dentro todos, y hallaron más de cien cuerpos de libros muy bien encuadernados, y otros pequeños”. Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Parte I-Cap. 6.

La palabra aposento se usaba en la época de modo muy genérico para referirse a las distintas piezas de la casa; Cervantes la utiliza muy a menudo, y con ella alude más específicamente a la habitación reservada a una persona, donde tiene su cama y, concretamente Don Quijote, sus libros. Esta sala evoca lo que pudo ser la habitación más personal del escritor.

Los documentos familiares hablan de varios escritorios y mesas, muebles muy necesarios para el escritor. La estancia se completa con dos lienzos que ilustran escenas del Quijote: Don Quijote enfermo (Capítulo VIII. Primera parte) y El pastor Grisóstomo y la pastora Marcela (Capítulo XIV. Primera parte.)Salto de línea

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