Ud está aquí:
  1. Inicio
  2. La época
  3. El esplendor del arte

El esplendor del arte

Si en el campo de la literatura asistimos a una auténtica efervescencia durante los siglos XVI y XVII, no menos sucede en el mundo del arte.

El arte en la España de la segunda mitad del siglo XVI viene marcado por un hechos muy significativo: la construcción del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, por orden de Felipe II en conmemoración de la victoria española en la Batalla de San Quintín (1557). El Escorial será un foco artístico de gran relevancia al que acudirán pintores de la talla de Navarrete el Mudo, Bartolomé y Vicente Carducho, Francisco Ribalta, Pellegrino Tibaldi o Federico Zuccaro. Llamado por esta gran empresa artística, también acudiría El Greco aunque, finalmente, se instalaría en Toledo al servicio de una nobleza y unas órdenes religiosas que aún soñaban con el retorno de un pasado imperial perdido a favor de Madrid. Son años de presencia del Manierismo en España que darían paso, progresivamente, a un primer naturalismo barroco que tendría, en el campo de la pintura, a Madrid, Toledo y Sevilla como principales focos artísticos. Estamos también ante una época de gran desarrollo de la escultura en España: en Valladolid, el legado de Alonso Berruguete y Juan de Juni cederían el testigo a la producción de Francisco del Rincón y, sobre todo, al genio de Gregorio Fernández. En Sevilla, ya desde inicios del siglo XVII, Martínez Montañés potenciaría el prestigio de la escuela escultórica andaluza. Las artes decorativas, asimismo, vivirían un gran desarrollo en campos como el mobiliario o la platería, desarrollo que venía impulsándose en toda la centuria, gracias al comercio con el continente americano.

Acceso al catálogo Nueva ventana

Subir

Esta web utiliza cookies propias para facilitar la navegación y cookies de terceros para obtener estadísticas de uso y satisfacción.

Puede obtener más información en el apartado "Cookies" de nuestro aviso legal.

AceptarRechazar