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La restauración de la arqueta de Banyolas

El arca de San Martiriá, más conocida como la arqueta de Banyolas, es una de las piezas más importantes de la orfebrería del siglo XIV, que sirve para cubrir la arquilla de ciprés que contiene las reliquias de San Martiriá. Tiene una estructura rectangular de madera, recubierta de plata en su color y decorada con veinticuatro figuras de diversos santos y obispos, colocados bajo arquerías en grupos de tres, dos representaciones similares del santo, aunque de mayor tamaño, presidiendo ambas caras, así como dos escenas colocadas en los extremos, que muestran el martirio del santo y la Glorificación de la Virgen, todas ellas de plata dorada y policromada; rematada por un pináculo central coronado por un crucifijo.

El 11 de enero de 1980, Erik el Belga desmontó y sustrajo todos los elementos decorativos que la recubrían. Desde entonces, y sin haber culminado aun la labor, se han ido recuperando paulatinamente hasta un total de diecisiete imágenes pequeñas, las dos imágenes grandes que representan al santo titular y las escenas laterales, y el remate en forma de pináculo. Antes de la intervención se llevó a cabo una exhaustiva documentación de los materiales que componen la pieza así como de las alteraciones e intervenciones sufridas con anterioridad. Los criterios que se han seguido han sido los de primar la conservación sobre la restauración y donde el fin de la misma sea la reposición de las figuras y escenas en el lugar donde estaban antes del expolio y de esta forma poder dar una visión de los elementos que hizo su autor. La metodología que se llevó a cabo en esta obra consistió en el desmontaje de las placas de plata que lo requerían para el refuerzo de la estructura de madera. En las figuras, el hecho de la pérdida de las pletinas que tenían para su sujeción, hizo preciso la colocación de unos sistemas interiores, que unido a los clavos pasantes con rosca y tuercas, nos ha permitido garantizar la fijación de cada pieza. Por último se le aplicó una capa de protección para tratar de retardar la sulfuración de la plata, elemento este que necesita de unas condiciones adecuadas de exposición, manteniendo los parámetros idóneos de humedad y temperatura.

Ficha: 82/100 Unidad: Subdirección General del Instituto del Patrimonio Cultural de España.

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