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Sede Principal

Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira
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Denominación Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira Nueva ventanaSalto de línea Ciudad Santillana del MarSalto de línea Otras Sedes Casa del GuardaSalto de línea Fecha de creación 1924

EL EDIFICIO

DenominaciónSalto de línea TipologíaSalto de línea Fecha de construcciónSalto de línea Autoría original

Museo Nacional y Centro de Investigación de AltamiraSalto de línea Arquitectura civil - MuseoSalto de línea 1997-2000Salto de línea Juan Navarro Baldeweg

Contexto histórico y valores patrimoniales

La protección de la Cueva de Altamira, declarada Monumento Histórico desde 1924, fue el principal condicionante en la ubicación, concepción y construcción del edificio. La inclusión de la Cueva de Altamira en la lista de Patrimonio Mundial UNESCO en 1985 y los problemas de conservación detectados en años anteriores plantearon la necesidad de restringir el acceso a la cueva y la creación de un nuevo espacio, próximo al recinto, en el que se realizara una réplica de la original, así como un centro de investigación para su estudio. La pretensión de la “Neocueva” era ser una sala más del museo que ofreciera una visión científica, restituyendo el espacio cavernario tal y como fue durante el Paleolítico.

Proceso constructivo

Salto de línea

Construcción de la Casa del Guarda (1924). Construcción de tres Pabellones de exposición (Hernández Morales, A., 1971). Construcción del nuevo edificio del museo (Navarro Baldeweg, J., 1997). Restitución paisajística del entorno e intervención en pabellones preexistentes (Navarro Baldeweg, J., 2006).

Descripción

Emplazado a escasos 300 metros de la cueva original, el museo planteaba una intervención integral de recuperación paisajística del entorno, en el que su estructura minimalista se integra completamente. El edificio se adapta a través de un diseño tectónico que parece recrear los estratos del terreno tras una excavación. De esta forma, los volúmenes longitudinales se incrustan en el terreno inclinado de la propia colina, imitando la pendiente natural a través de su cubierta, Se estructura en dos volúmenes anexos: por un lado, la réplica de la cueva y, por otro, el espacio destinado al resto de salas de exposición y funciones del museo, cuya distribución interna se organiza a lo largo de tres líneas longitudinales que parten del amplio vestíbulo y mediante grandes lucernarios.

Distribución de usos

Área pública con colecciones, 1810 m2; Área pública sin colecciones, 1427 m2;Salto de línea Área interna con colecciones, 204 m2; Área interna sin colecciones, 1296 m2.

Museografía

En el diseño museográfico la Neocueva (Ingenia-Empty, 1999) queda integrada como parte del museo, en una fiel reproducción a escala del yacimiento arqueológico. La exposición permanente (Ingeniaqued, S.A., 2001) se dedicada a los tiempos de Altamira a través de constantes analogías con el presente, empleando multitud de elementos, desde la tradicional exposición de fondos arqueológicos en vitrinas, paneles interactivos o espectaculares dibujos explicativos hasta reproducciones a escala 1/1 de arte rupestre cantábrico, en armonía con el espacio arquitectónico, adaptándose a él y potenciando sus valores.

Recursos digitales

Fachada principal. Acceso

Fachada principal

Edificio del museo y su entorno paisajístico

Neocueva

Pabellón de taquillas

Exterior edificio

Áreas internas

Exposición permanente

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