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Primera planta (1ª parte)

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Vestíbulo

Sobre el dintel de acceso al vestíbulo de la planta alta puede verse el escudo nobiliario marquesal. La puerta presenta dos tallas de atlantes sobre un gran vaso manante, en dobles alusiones a los ríos, como en la portada, o aIberia y España y sus posesiones en ultramar. El vestíbulo está presidido por una hornacina estucada con la escultura de Flora en mármol de Carrara, que fue instalada en 1867.

Sala de personajes ilustres

Se trata realmente de un salón de recibimiento y de paso y así se refieren a él múltiples documentos como la antesala del Salón de baile. Tiene una arquitectura ornamental clásica con una rica decoración de escayola debida a Federico Blanco y Mariano González. También fue llamada sala de los personajes ilustres por los medallones en los que se representan los retratos al óleo sobre lienzo de Vicente Tosca, Lluís Vives, Ausiàs March, Juan de Juanes e Ignacio Vergara, obra del pintor José Brel. Estos retratos están situados en la parte alta de los muros de la antesala dentro de medallones barroquizantes, cuyos marcos van recubiertos con pan de oro y sustentados a cada lado por un amorcillo. Algunos de estos retratos son copias de cuadros de otros pintores, como el que representa a Ignacio Vergara, copia del de José Vergara, propiedad de la Real Academia de San Carlos.Salto de línea

Sala de la lumbrera

Esta sala era llamada así por su lucernario, que se prolongaba en forma de claraboya geométrica de cristal policromo hacia el exterior con una linterna por la que entraba luz y que fue eliminada en las reformas posteriores. Las cuatro alacenas con espejos, coronadas de medallones con rostros de mujer, servían para guardar enseres. La documentación antigua refiere su tapizado con "seda de color de hoja seca" o raso labrado color "habano", evocado con la tapicería actual.

Salón chino

La moda de los ambientes orientales, que estaba en boga en el siglo XVIII, persiste con fuerza en el siglo XIX, especialmente para los salones de té. El del palacio de Dos Aguas mantiene su mobiliario original, lacado en negro, de estilo chippendale chino realizado por el ebanista valenciano Federico Noguera y Picó. La sala está además decorada con pinturas orientalizantes de Vicente Flores, adornista y escenógrafo que, junto a su hermano José, participará en obras de palacios valencianos como el de José Campo, conde de Alcudia. Las paredes se han tapizado con una tela que imita el entelado original.

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Comedor

Originalmente sus ventanas se abrían al jardín posterior y al gran invernadero de plantas exóticas. Las enjutas contienen alegorías de las cuatro estaciones, alusivas a su destino, junto con escenas y elementos de la gastronomía, la caza, pesca, recolección y granja, y figuras de Fortuna con el cuerno de la abundancia.

Los relieves de las puertas muestran frutos y postres, como el “arnadí” o dulce de almendra. En el techo del comedor podemos ver La luz fecundando la creación, óleo sobre lienzo del siglo XVIII de autor desconocido, que representa la creación y las cuatro partes del mundo, Europa, Asia, África y América, representadas por animales. Sobre los vanos hubo antiguamente unos bodegones de José Felipe Parra, y pinturas de José Brel y Augusto Ramel.

Fumoir

Según los testimonios escritos del siglo pasado, tras el comedor se pasaba a una dependencia destinada a "fumoir" y juegos, que puede identificarse con la presente sala. Sólo se conserva del palacio original los estucos del zócalo, anteriores a la reforma de 1867.

La pintura del techo, fruto de una donación, ha sido añadida en la reforma de 1998. Se trata de cinco lienzos pintados por Julio Cebrián Mezquita en 1890: cuatro tondos florales y un centro con angelitos músicos.Salto de línea

Oratorio

Se muestran dos pequeñas crujías, las cuales van ornamentadas con pinturas en óvalos, llevadas a cabo por José Brel y que representan dos alegorías de la Gloria.

En la primera bóveda o cupulilla del techo se representa a la Virgen y en la segunda serafines cantando el "Regina Coelli", ambas obras de José Brel. Ambas cupulillas presentan deslumbrante fondo de oro.

El altar tuvo en su día una imagen de la Virgen del Rosario de José Mª García Martínez. En la reforma de 1954 aparecieron en los muros gran cantidad de placas de relieve para techo del siglo XV, con la heráldica de Ramón de Perellós, con las que González Martí recreó la techumbre medieval en el espacio anterior a la capilla.

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