El "Panadero"

Siglo I d. C.

Mármol

Planta Segunda, Sala 6

Nº de inventario: CE00687

Este retrato masculino, de gran verismo, es conocido como “El Panadero”. Es una de las obras más representativas del retrato privado emeritense y una muestra notable de su evolución en época augustea. La pieza procede del solar donde se ubicaba el antiguo Cuartel de Artillería Hernán Cortés de Mérida, donde se han hallado una importante cantidad de retratos.

El retrato es una de las manifestaciones artísticas más destacadas de la civilización romana pues, aunque recibió influencias griegas y etruscas, tuvo un desarrollo sin precedentes, alcanzando unas cotas de perfeccionamiento y verismo plástico muy altas. Dentro del retrato romano podemos distinguir dos tipos: el oficial y el privado; es en este último en el que se inscribe nuestra pieza. A grandes rasgos, el retrato oficial se caracterizaba por las representaciones idealizadas y creaban una serie de modas, apreciables sobre todo en los peinados y el uso de la barba, que influían al retrato privado; por su parte, el retrato privado era más realista, pues el artista trataba de plasmar la efigie del representado con la mayor fidelidad posible y sin el menor reparo en señalar el paso del tiempo a través de las arrugas de la frente y las sienes o la flacidez de la carne como en este caso.

El retrato privado surgió en el ámbito aristocrático de acuerdo con la tradición del ius imaginum o privilegio de hacerse representar del que gozaban unos pocos. Posteriormente, esa costumbre se ampliará a otros estratos sociales. Este tipo de retratos podían ser de carácter doméstico, conmemorativo o funerario, aunque la mayoría de los conservados en la actualidad han sido hallados en necrópolis.

El Panadero
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